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onocida
como La Campiña, el entorno rural de
Valencia de Alcántara es una zona de extensas zonas
forestales de gran belleza. En este vasto territorio, en
el que alternan potentes masas de pizarras y escarpados
farallones de cuarcita con berrocales graníticos,
se encuentran dispersos varios caseríos
que bien merecen visitarse, ya que conservan el encanto
y la autenticidad de las poblaciones rurales de Extremadura:
- Las Lanchuelas es el caserío más
próximo a los apartamentos
rurales de La Macera. Posee
unas impresionantes masas graníticas, un bello pantano
denominado Alpotré donde se puede realizar pesca
deportiva y las ruinas de la ermita de Valbón, que
fue Patrona de la localidad de Valencia de Alcántara
hasta el año 1678.
- Aceña de la Borrega, cuenta con una de las mejores
rutas de dólmenes y con restaurantes típicos
de la zona.
- Alcorneo, con el cerro Julianes.
- Jola, situado en un enclave espectacular que poco a poco
va recuperándose de los terribles incendios ocurridos
durante el verano del año 2003.
- El Pino, con tradición chacinera, posee
un microcrima especial y una vegetación exuberante
y donde es fácil poder encontrar restos de fósiles.
- Puerto Roque, antiguo puesto fronterizo, donde
puede practicarse el deporte de la escalada en algunas
de sus peñas (farallones verticales de cuarcita
armoricana).
- La Fontañera, caserío fronterizo
con Portugal y donde puede practicarse senderismo por las
numerosas rutas que servían para contrabando en
tiempos pasados.
- Las Casiñas, zona rica en agua y donde pueden
encontrarse castaños centenarios.
- San Pedro, lugar
donde se enclava el convento donde tomó los
hábitos el que al cabo sería San
Pedro de Alcántara y cuyo claustro es hoy un restaurante. La iglesia tiene la
particularidad de disponer de dos altares en el mismo lienzo
de la pared. Es interesante ver en este caserío el testamento
escrito en piedra.
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